tremenda algarabía
Andaban corriendo
expuestos
caminaba despacio
oculta
por las callejuelas estrechas
recorriendo viejas sombras
borrando mis pasos
llevando a la morada
mi descanso
mi plaza de vino y rosas
Me encontré otro viejo capitán
justo en el portal
de aquella vieja posada
una sorpresa garrafal
Andábamos por las calles descalzos
cansados de soportar la noche
mientras todos quejando
andábamos despacio
casi ocultos
callados
cansados y alegres
compartiendo sonrisas
entre tantas penas
Andaba de vuelta
consternada
acompañada
de cálidos sueños
de abrazos de gozo
cansada y alegre
sentados al final
en un banco
esperando un nuevo día
sin principio ni final
una alegría
al fin, real
donde curiosamente
yo vivía y vivo,
en su ciudad natal
Pan tomate
ajo, aceitunas
cerveza
por si las dudas
ningún
dolor de cabeza
Pues las penas con pan
son menos
y mas si llevan
buenos consejos
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