21 abr. 2019

Pajareando

En mi casa
Todas las mañanas
diferentes pájaros
Se reúnen a celebrar el día
Nada más abrir la luz

Soy aérea cafetería
La ciudad al fondo a mis pies
Y sobre mí, luna perezosa
Despide la vigilia nocturna
Tomándose su último café

De sus picos caen semillas
Y me salen de entre las flores
Tomates y calabazas
Ésta es mi cofradía
De aéreas cabecillas
A veces alguien nuevo
Viene a mi tejado

Ayer una pareja de cardinales
Se pasearon sin vergüenza
Por las terrazas y los canales
Y escucho absorta
Su nuevo abecedario

Quiénes fueran  pájaros
Que susurraran
Poemas y cancionadas
Por los tejados del mundo
Bonito vecindario de alas

Buenas nuevas
Trinadas
De unos a otros
Todas las mañanas

20 abr. 2019

Lluvia

Es tiempo de milagros
Conjuros
Lunas rosas
Y breviarios

Dónde se abre por fin
La paciente alcachofa
Dónde claman
Los chambelanes
Y salen de las orugas
Las mariposas

Bajo la fina lluvia
De primavera
Que sea lo que Dios
quiera que sea
Y que salga el sol
Por Antequera

19 abr. 2019

Converso


Reverdeces
Entre los Oros
Y las Sotas
Convirtiendo el tiempo
En el Incienso de los días

Cambiando alegorías
Entre hordas devotas
Sales de gemas
Y princesas arpías

Proyectores de la espuma
Que bañan nuestras
Piernas doradas
Sirenas calladas
En los buenos días

Vivan los tiempos
De vino y rosas
De zopencos
De muestras
De fiestas gitanas
Y glamourosas


18 abr. 2019

Inasequible

Inasequible al desaliento
Vive la vida con tormenta
Ráfagas de luz eléctrica
Que resplandecen
Todas las mezquindades
Y las grandezas

Pues no hay almas
Más ligeras
Ni sin cumplidos
Que las alas ciegas
Que se dejó Cupido

9 abr. 2019

La Mercader III


«Para ella, el navío encarnaba la libertad, el porvenir, tesoros sin límites.
Las velas blancas del San Gerónimo, tejidas con esa tela de Castilla que ninguna  borrasca podía desgarrar, parecían aletear y elevarse con un alborozo que ella  misma se esforzaba por contener.
No sabía si era efecto del sol, del viento, del agua... Pero cuando sentía bajo los pies el barco, que navegaba alegremente, ella  misma sentía una alegría sin igual.
Era un bienestar nuevo, una plenitud física, algo instintivo y sensual que nunca había experimentado.
¡La vida definitivamente era extraña! Y los caminos del Señor, inescrutables...»

(Lapierre, 2013:181).

7 abr. 2019

Amame

Amame
así
sin acentos

Sin preguntas
ni vocales
sin ruidos
ni señales

Amame
así
Sin acentos

Para que no me conviertas
en piedra vacía
Meduso devoro
Para que no te vayas
ni sientan miedo
Ésos eternos
e infinitos segundos

6 abr. 2019