8 jul. 2009

Renacer verde




y volví de la nada
rejuvenecida
plateada de luna llena
la sangre caníbal se me volvió dorada
halo de luz ilustrada
como crisantemo de muerto
sangró su semilla aromada
con flor de muérdago
canela y curry

En la selva tropical
los mosquitos gigantes voladores
pican angustias y sinsabores
a los turistas accidentales
que disfrazados e ilusionados
de ilustres coloniales
¡pobres!
se meten en los bosques
de húmedos lodazales
y ahí
en tan profundo lugar,
donde corre el hálito del viento húmedo y caliente
el monzón acecha
y el humus corretea por la salvia,
se haya el perfume del jaguar
hambriento
de tanto gordo contento

Umm esperando estoy
que la vida
siga su curso
que el pulso salvaje
haga su tremendo discurso
que los blancos vuelvan a sus oficinas
que los indios vuelvan a ser los reyes
de su propio mundo customizado

Vienen mi sangre dorada
el agua nocturna reflejada que hipnotiza
refresca la mente
despierta los sentidos
bajo la estela
de la Cruz del Sur

Cuando en breve vuelva a la selva
y me sonría su blanda corteza
me sumergiré con recato
agua que me dio la vida
tierra de hormigas asesinas
curten la carne
a dentelladas pequeñas

El monzón,
lluvia caliente
aire pesado,
me deja clavada
en un dejá vú
del pasado
instinto animal
del humano
hiperoxigenado.