27 jul. 2006


Y volví a mi calleja, con mis arbolejos,
mis frutejos, mis florejas y mis abejas.
Con mis viejas, esas apoltronadas, duras,
vagas y ralas, mis maduras habas.
"Tararín que te vín", me dije asín.
No vuelvo a otra aventura,
no quiero más travesura.
Soy una gata, buena y decente.
Pura dulçura.
Saltó un gato maloliente.
"Oye, qué dientre!Eso no rima así"
Porqué? dije yo. Y respondió:"Porque sí".
Y "asín" le llamé yo, "Porquessinno"
el cerdito, el maldito, maloliente.
El del "dientre", que sigue la corriente.
Dijo el Principito que me encontraría muchos.
Así terminó la historia de mi 1ª retirada,
airada, pero concentrada.
Me tomé mi té de las 5, y me acosté,
claro, de madrugada, clareada.
Como buena gata mareada.
Buenas noches, Sigh!
Contestó consternada.
Ay! Pobre gata, pero estos tiempos acabarán,
todavía te falta por conocer la risa holgada,
pero no te falta nada, la reconocerás amada.
Risa bien armada. Gracias! De nada.

26 jul. 2006



Y no fué lo que ví, sino lo que no ví,
un animal, un gato raro,
un bicho o un miserable ,
sólo sé que me asusté, y ya vé,
corrí y del susto me fuí, del rato malo.
Ese animalejo no era amigable.
¡Cáspita!¡Virgencita!-Me dije-
¿Será la bella Hermión?-
Que cojón-soy un Dragón
Buenos días!

Os explicaré que mi padre era un gato de calleja, y mi madre una gata española con pedigrí, adueñada de una Geisha de renombre y gusto exquisito, que recorrió el mundo de Indonesia a Quito.

De su casa salía, todo el día, con su larga y suave cola torneada, y muchas cosas que sé, las sé , aunque ella no me contara nada.

Yo fuí y soy su memoria asomada, y busqué la vida que fuí, y fuí porque no soy nada.
Y de esa nada que perdí, salí en mi 1ª vida de las siete, a conocer el callejón donde desapareció el olor de la hornada, de mi madre la gatita, de la geisha deseada, y de mis hermanos los gatitos, de los que no se´...

25 jul. 2006


Vivencias de la Gata Flora
Buenos días, la gata flora está viva todavía, buenos días!


En un callejón de Japón, una gata Flora vivía y dormía, y entretetanta sinfonía, nadie entiende la progresía.

Gata corriente y moliente, si me abrumas te diré que es posible que le falte un diente, una gata insatisfecha de la vida tan deshecha.

Sin ofender añadir, que esta gata tiene mala pata, muchos dicho sobre ella se dijeron, más no se cumplieron, os esclareceré la auténtica historia de la Gata, sin Gataflorismos de aquél gato argentino, que vino, devino, y sin tanto tino, derramó mi nobre en el vino, porque no quise su desatino. Ahh! Suspiros de una gata a la que se trata con tanta injundia y mala cata. Sigh!

Ni vieja y maltrecha soy, ni bizca ni mal tipo tengo, tampoco soy de rango abolengo, eso si cariñosa como siempre, con el cariño de las viejas chusqueras del callejón, que en su juventud, sus hermosas carnes vendieron y con el tiempo quisieron sin porqués, amor amargo como el chocolate negro, y negro como el amor amargo.

Soy la gata Flora y tantas cosas ví, que afloran.

Y somos tantas gatas en una sola,

que ni gritan si se la meten,

ni si se la sacan lloran.

24 jul. 2006