30 oct. 2017

107 aniversario Miguel Hernández

Tal día como hoy nacía Miguel Hernández Gilabert, el pastor:

"...yo me llamo barro aunque Miguel me llame"

"Tu risa me hace libre
me pone alas.
Soledades me quita
cárcel me arranca"

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Detenido tras la Guerra Civil, Murio de tuberculosis d la en la cárcel de Alicante a la edad de 31 años

"Nanas de la cebolla"

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

2 comentarios :

  1. Ay la nana de la cebolla, que pena tan grande...

    Besos.

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  2. Murió muy joven por una enfermedad curable ya entonces, mientras a su mujer en la cárcel (por ser su esposa), sólo le daban alguna cebolla para comer y darle el pecho a su bebe, también recluido, tremenda crueldad la de las mentes enfermas de ese periodo de guerras absurdas del ultimo siglo.
    Mucha gente valiosa murió ridículamente, que jamas conoceremos, mientras los que decidían las guerras desde sus cómodos sillones, padres de Trump y semejantes trampantojos caminan a sus anchas, eran los que decidían la suerte de miles de millones de jóvenes con sus ridículas estrategias (Ay si Julio cesar levantara la cabeza) de poco cerebro y mucho ego de "a ver quien la tenia mas larga"; dejaron un mundo en descomposición con mínimos reductos de inteligencia y humanidad que lucha por dejarse oír en un sentido de lesa "Justitia" humana, herederos de recuerdos, memorias e historias de mundos, que desaparecerán como lagrimas en la lluvia

    Una pena, si

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