16 abr. 2008

"Historia de la vida del Buscón, llamado Don Pablos, ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños "



Referente a la entrada anterior, diré que el protagonista, Pablos, no aprende de sus errores, y al contrario que la mesma que escribe, suscribe y canta, fuí intentando enmendar las situaciones para que sólo se repitieran una sola vez y no más Santo Tomás (entrada relativa y referente al último comentario del post anterior).

El párrafo que suscribiré más abajo de éste, entrecomillado está dicho por un tal Miguel del que no pude averiguar más, pero cuya opinión (rescatada del olvido anónimo en el 2005) creo que es muy relevante. Pero en país traicionero, adulador , envidioso y al mismo tiempo carismático y genuino como es España, es fácil ver joyas como ésta en tierra de nadie, os resumiré igualmente esta obra a quien no la conozca:

D. Pablos que proveniente de orígenes humildes y pícaros, pasa a ser criado de un tal Don Diego, casi los matan de hambre al entrar a una escuela, que descubre en Alcalá a los que viven del cuento, muertos sus padres vuelve a su tierra y se hace pasar por caballero, mientras conoce a un pobre hidalgo del que parende a estafar y engañar subsistiendo, le pillan, le encarcelan, sale, se vuelve a encontrar con su antiguo amo Don Diego que le da una lección con una paliza, pero éste no aprende, huye a la Corte, se une a unos comediantes, se pone a escribir y empieza a vivir de ello, liga con una monja, se desengaña de ella y se va a Sevilla relacionándose con los bajos fondos, se ve envuelto en una pelea con la Justicia y huye a América casándose con una mujer para cambiar de suerte. Evidentemente nunca será así porque en el fondo le gusta la marcha y la "vida" ardiente de picarón. Muy resumido es más o menos eso.

Ahora el párrafo del tal Miguel.


"Quevedo escribía de si mismo: <>

En efecto aunque perteneciese a una excelente hidalguía oriunda de la montaña, puesto que su padre, Pedro Gómez de Quevedo secretario de la reina doña Ana, mujer de Felipe II, era natural de Bejoris, en el valle de Toranzo, la pobreza de los medios le empujaba hacia las capas inferiores de la nobleza, alternaba vicisitudes de su vida publica como una serie de esfuerzos <<>>.Un Quevedo activo y menudo empeñado en múltiples quehaceres es ya el de los años 1601-1613 (en los cuales -salvo ulteriores precisiones- podemos colocar con toda probabilidad la composición del Buscón), es decir, el periodo que va desde la llegada a la corte hasta la experiencia italiana, como secretario del Duque de Osuna, nombrado Virrey de Cecilia. Había cumplido apenas 21 años, cuando abandona los estudios de Teología en Alcalá para introducirse en la corte, que exactamente a principios de siglo había sido trasladada a Valladolid.
Cuando Quevedo contaba apenas veintitrés años de edad, dieciocho poemas suyos figuraban en la famosa antología de Pedro Espinosa, Flores de poetas ilustres, a estos mismos años, remontan también sus primeros contactos con Lope, y sobre todo el comienzo de su enfrentamiento con Góngora, que durara hasta la muerte del gran cordobés.

Pablos dedica el primer capitulo de la relación de su vida a la degradada realidad de sus orígenes, describiendo en particular los oficios de sus padres. Cuando se plantea el problema de su futuro, respecto a la oposición padre/madre (imitar el oficio de uno o de la otra) Pablos opone a la realidad degradante y degradada de ambos sus pensamientos de caballero.
Tales pensamientos condicionan su elección de un futuro del todo diferente al lado de sus padres: el camino por emprender será el virtuoso, y el primer paso para avanzar a lo largo de esta senda lo constituirá la escuela:Yo quería aprender virtud resueltamente, e ir conmis buenos pensamientos hacia delante. Y así, que me pusiesen a la escuela, pues sin leer ni escribir no se podía hacer nada.Para terminar os ago una dedicatoria que el propio autor nos lego en su extraordinaria obra: AL LECTOR"


Dedicatorio de D. Francisco de Quevedo


"Que deseoso te considero lector, u oydor (que los ciegos no pueden leer) de registrar lo gracioso de do[n] Pablos Príncipe de la vida Buscota. Aquí hallaras en todo genero de Picardía (de que pie[n]so que los mas gustan) sutilezas, engaños, inuenciones, y modos, nacidos del ocio para viuir a la droga, y no poco fruto podrás sacar del si tienes atención al escarmiento; y cuando no lo hagas, aprouechate de los sermones, que dudo nadie compre libro de burlas para apartarse de los incentiuos de su natural depravado. Sea empero lo que quisieres , dale aplauso, que bien lo merece, y qua[n]do te rías de sus chistes, alaba el ingenio de quien sabe conocer, que tiene mas deleyte, saber vidas de Picaros, descritas con gallardía, que otras inuenciones de mayor ponderación: Su Autor ya le sabes, el precio del libro no le ignoras, pues ya le tienes en tu casa, sino es que en la del Librero le ojeas, cosa pasada para el, y que se auia de quitar con mucho rigor, que hay gorrones de libros, como de almuercos; y hombre que saca cuento leyendo a pedaços, y en diuersas vezes, y luego le zurze; y es gran lastima que tal se haga, porque este murmura sin costarle dinero, poltronería vastarda, y miseria no hallada del Caballero de la Tenaza. Dios te guarde de mal libro, de Alguaciles, y de mujer rubia, pedigueña, y carirredonda."

8 comentarios :

  1. Hola Almantina, Lo que mas miedo me da en esta vida es quedarme ciega, dejar de ser lectora, si se me agota la vista tendre que aprender a leer con las manos, y seguro que no es tan divertido.
    Me gustaria volver a España a pesar de la envidia, del sexismo, de la zozobra y la calorina. Me gustaria porque hay libros y literatos y poetas y bares y burritos y puerros y espinacas.
    Un beso fuerte.

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  2. Ese libro es un clásico, una referencia obligada (o debía ser obligatoria en cualquier centro educativo de secundaria). Al anterior comentario, decir que en mi casa había armarios llenos de libros en braille, y que no pierda la esperanza.

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  3. Este libro era de lectura obligada cuando estudiaba bachillerato. Quevedo no era de mis autores preferidos, pero esta obra me había seducido.

    Qué bonito este castellano antiguo.

    Me quedo con esta frase: hombre que saca cuento leyendo a pedaços, y en diuersas vezes, y luego le zurze...

    Me puede mi bibliofilia. Y mi bibliomanía. :)

    Un beso.

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  4. Un saludo, preciosa. Atendiendo a tu solicitud, puedes visitar este post mío donde se explica como puedes publicar música en tu blog. Un beso.

    http://5impulsos.blogspot.com/2007/07/tutorial-cmo-publicar-msica-en-tu-blog.html

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  5. "Dios te guarde de mal libro, de Alguaciles, y de mujer rubia, pedigueña, y carirredonda."

    ¡Santo Dios, si solo esa frase ya se merece un rincon en la eternidad"

    Por cierto, nunca supe el porque de ese recelo de Quevedo a las mujeres rubias...

    Los pasajes del Domine Cabra, ah. esa sopa "guerfana" me hicieron disfrutar en la juventud.

    Un abrazo, amiga

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  6. Pues a mí Quevedo sí que me gustó siempre y, aunque novelada su figura, después de leer "El capitán Alatriste", me gustó más por el acercamiento a lo que debió ser su vida un tanto pendenciera y complicada.
    Primera vez que me paseo por tus entradas y volveré si no te importa.
    Un saludo.

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  7. Tengo que decir que a pesar de tener las obras completas de la picaresca española, es uno de esos libros, que he ojeado y leido digamos a trozos, pero nunca entero.

    Lo que me tiene fascinada Almatina son tus vivencias infantiles, eso si que podría ser objeto de una bellísima novela. Cuanto leí en los comentarios me encantó.

    Un beso desde Bilbo

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