Blog sobre cosas que pasan en la vida cuando eres un gato.
Soy la gata Flora que aflora
y somos tantas en una sola,
que ni lloran
21 abr 2008
DE ANIMALITOS PEQUEÑOS
Llegué al salón encontré a dos animalitos pequeños en la "duermevela". Despúes de la extenuante lucha y jugueteo. Milene y Leo en aparente descanso, Shhhhh... (salgo de una habitación un tanto felina y me voy a leer a la cocina)
En la entrada anterior obvié la 2ª vida, que está entre medias, por dura y autocensura, las heridas más profundas cicatrizan desigual.
La 4ª vidacomenzó pasados los 18, fué la 2ª mejor de todas, volví a estar en libertad, conocí el jazz, los entresijos de muchas vidas, desde los muy famosos y horteras hasta las vidas de las porteras. Y tan feliz estuve y tanta belleza irradiaba, que inocente de mí, no me di cuenta que los aguiluchos sobrevolaban. Yo era feliz e imprudente, no conocía la envidia ni el daño a la gente. Hubo un cóndor inteligente, un "Infant terrible" descendiente de la gente pudiente, se fascinó por mi frescura. Me embelesó y cantó la canción de sirena, la entrada secreta de otro mundo vedado, lo que no sabía era que tenía candado, Un mirlo enjaulado. Una jaula de oro, un pájaro para vitaminar las otroras soledades.
Me liberé, a suerte de morir en misma encarcelada.
Consulté al hada. Dejé ciudad, prestigio, amigos de camino a la nada. Puse tierra por medio. Amedrentada,como la gata Natacha, pero sin tanta suerte, y agradecida por recibir el sol caliente, pero libre de cada día, reconstruí un nuevo alma, el de la alegría compartida. Relamí las heridas de las redes de pájaros y de nuevo ave Fénix resurgí de las cenizas. Para escribir en el rincón de la cocina, los flecos sueltos de cosas humanas y gatunas, cantados al aire, para mi sorpresa recibir respuesta.
Hola.... soy la fiera Natacha, jo! vaya fama que tengo. En realidad estoy asustada. Eso es todo. Mi inminente maternidad me hace más desconfiada, si cabe. Pero ese humano que se acerca es buena gente, pero me sale enseñarle los colmillos, pero en realidad le quiero, les quiero a los dos... Pero vivo en libertad, tengo miedo y recelo, algunas veces me hicieron daño y me cuesta olvidar.
Bueno, te dejo un beso Alamantina...Muchas gracias otra vez por tu lindo poema. Vendré a leerte más despacio. Natacha.
Cuando a una gata le tocan los mininos, no conoce amigos, lo sé. pero si no tuviera ese carácter, sería pasta de chino. Lo mejor es que se confíe, que se lama y relama, y se acerque cuando se le de la gana. Cuando empiece a jugar con la lana, entonces tiren suavemente, déjense olfatear, entonces tendrá un olor para recordar, que si es positivo, unta sobre lo negativo y nunca les podrá olvidar. La confianza, como el respeto, es una cosa que no se tiene, se gana. Gracias por sellar comentarios que son como brevarios, resumidos, de tiempos nuestros diarios y relamidos.
En la entrada anterior obvié la 2ª vida, que está entre medias, por dura y autocensura, las heridas más profundas cicatrizan desigual.
ResponderEliminarLa 4ª vidacomenzó pasados los 18, fué la 2ª mejor de todas, volví a estar en libertad, conocí el jazz, los entresijos de muchas vidas, desde los muy famosos y horteras hasta las vidas de las porteras. Y tan feliz estuve y tanta belleza irradiaba, que inocente de mí, no me di cuenta que los aguiluchos sobrevolaban.
Yo era feliz e imprudente, no conocía la envidia ni el daño a la gente. Hubo un cóndor inteligente, un "Infant terrible" descendiente de la gente pudiente, se fascinó por mi frescura. Me embelesó y cantó la canción de sirena, la entrada secreta de otro mundo vedado, lo que no sabía era que tenía candado, Un mirlo enjaulado.
Una jaula de oro, un pájaro para vitaminar las otroras soledades.
Me liberé, a suerte de morir en misma encarcelada.
Consulté al hada.
Dejé ciudad, prestigio, amigos de camino a la nada. Puse tierra por medio.
Amedrentada,como la gata Natacha, pero sin tanta suerte, y agradecida por recibir el sol caliente, pero libre de cada día, reconstruí un nuevo alma, el de la alegría compartida. Relamí las heridas de las redes de pájaros y de nuevo ave Fénix resurgí de las cenizas.
Para escribir en el rincón de la cocina, los flecos sueltos de cosas humanas y gatunas, cantados al aire, para mi sorpresa recibir respuesta.
Amiga, en absoluto la Gata Natacha esta amedrentada...
ResponderEliminarEs una verdadera fiera, tan aparentemente dulce como independiente y salvaje.
Cualquier se acerca a ella cuando no quiere...
Porque me imagino que hablamos de la misma Gata Natacha, no vaya a ser que sea otra...
La que yo conozco es una fiera...
Un abrazo, amiga
Hola.... soy la fiera Natacha, jo! vaya fama que tengo.
ResponderEliminarEn realidad estoy asustada. Eso es todo. Mi inminente maternidad me hace más desconfiada, si cabe.
Pero ese humano que se acerca es buena gente, pero me sale enseñarle los colmillos, pero en realidad le quiero, les quiero a los dos...
Pero vivo en libertad, tengo miedo y recelo, algunas veces me hicieron daño y me cuesta olvidar.
Bueno, te dejo un beso Alamantina...Muchas gracias otra vez por tu lindo poema. Vendré a leerte más despacio.
Natacha.
Cuando a una gata le tocan los mininos, no conoce amigos, lo sé.
ResponderEliminarpero si no tuviera ese carácter, sería pasta de chino.
Lo mejor es que se confíe, que se lama y relama, y se acerque cuando se le de la gana.
Cuando empiece a jugar con la lana, entonces tiren suavemente, déjense olfatear, entonces tendrá un olor para recordar, que si es positivo, unta sobre lo negativo y nunca les podrá olvidar.
La confianza, como el respeto, es una cosa que no se tiene, se gana.
Gracias por sellar comentarios
que son como brevarios, resumidos, de tiempos nuestros diarios y relamidos.
Felinos los dos animalitos...
ResponderEliminarMil veces nacer
Mil veces morir
Que sepas que me has emocionado...
Te palpo en palabras
Tan cerca
Como lejos la lejanía
Un beso...
Gracias Camille...
ResponderEliminarintuitivo
penumbra existente
del inteligente
independiente.
Eres un gran inspirador
no es difícil jugar
con tus palabras
como mercurio en la mano
es tu blog
muy bonito
muy extraño
y muy sano