16 oct 2008

PREMIO NAVEGANTE DEL MAR DE PAPEL



Me llena de orgullo y satisfacción el primer premio que tengo, sobretodo porque ha sido compartido en buena compañía, por un Faro de tierras hermanas y lejanas, gracias a un murciano viajero, que vive en tierras allende la mar y exquisito gusto, por lo menos en cuanto al cine se refiere, al que estoy convencida que lleva un trocito de esta tierra en su corazón:
¡Maestro, va por usted!

Y le brindo una comida típica de su tierra, de gentes agradecidas y curtidas y de desconocidos marineros.
De Cortos Malteses con barcos inundados de trozos desmemoriados, botellas de mensajes invisibles, de almas embetunadas, propias, ajenas e inaccesibles.

Brindo con un Casa de la Ermita, un atún de hijá, hueva y mojama con unas almendricas fritas, unas marineras, unos caballitos de mar, un aperitivo de habicas frescas de forraje para hacer sitio, ensalada murciana, un arroz con caracoles y pimientos: serranas y boquinegras, o mejor un caldero murciano: exquisito y desconocido arroz caldoso inventado en los pueblos de pescadores, hervido sobre tres palos con pescados del Mar Menor y Mar Mayor, de postre paparajote y un café de puchero al que se le ha echado previamente unas gotas de anís, por eso de que refresque en la fosca en el golpe de la siesta.

http://www.chirigoterosmolina.com/publicidad/gugelenpanocho.htm3

Ahora un poema en dialecto Panocho seleccionado de un murciano que adora su tierra (panocha= mazorca de maíz):
"Es una lengua mestiza nacida de la repoblación, es una mezcla de catalán, navarroaragonés y castellano, hablada en zonas importantes de Andalucía, sur de Albacete, Murcia y Alicante, es una de las lenguas más desprestigiadas en la península, y desconocidas, su desaparición comenzó en la década de los 60 con la implantación de la escuela pública para todo el mundo, esto la llevó a su situación de desprestigio por su diferencia con el castellano hablado tanto por gente del norte como de andaluces de otras zonas." (Sic)
http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1990&pagina=2
http://www.celtiberia.net/
Ésta es una página de gentes interesadas en temas de Historia Antigua de la península ibérica.


Devolvamos la dignidad a los que les quitaron el don de la palabra popular, que ni es más lista ni más tonta que las demás, sólo tiene su propia personalidad de raíces humildes.

CREADOR DE PALABRAS

"Yo con mi palabra briego y doy forma,
avivo el alma y todo lo que importa,
resquebrajando la mala conciencia
inflamo de faenas a la indolencia.

Deseado y objeto de la impaciencia
discurro por lares impenetrables,
infranqueables valles y virginales
y desautorizo a toda aquiescencia.

Me capuzo en la loca adolescencia,
mato la homogeneidad de mi lengua,
no concedo el respiro ni la tregua
y a la academia insulta mi presencia.

Yo con mi voz machaco tu tímpano,
abro el camino a tu ser indómito,
indisociable mi voz y mi grito,
contigo me hago fuerte y siempre gano."

Éste poema no es mío, lo publico porque me impactó el dolor sentido de uno que ama su tierra y ve como su lengua e identidad está a ras de suelo, y me gustaría que se conociera lejos de su fronteras invisibles.
Si el autor lo considera, no tengo inconveniente ninguno en quitarlo, si lo estima oportuno.

Saludos
y ...
¡Gracias Luis!
un premio muy bonito
de mar y barcos,
ni más ni menos.

Nos encontramos pues
en tierras de gatas españolas, o
en el Faro del Fin del Mundo

13 oct 2008

ESCÁNDALO EN LA CAMPIÑA MURCIANA - I - 2ª parte


CAPÍTULO PRIMERO
Segunda Parte

Claire llegó casi al mismo tiempo que Richard, la casa estaba situada en el vecindario de los Dimbleby, una zona residencial rodeada de jardines llamada comúnmente “Pineforest”, un enclave privilegiado a diez minutos de coche, tanto hacia el mar, como hacia el monte o a la ciudad de Murcia capital.

Era evidente que la noticia había corrido como la pólvora pues una nube de periodistas locales, nacionales, sensacionalistas  y vecinos atestaban la casa, todos con cara de asombro y preocupación, pues era una zona de corriente tranquila donde no era fácil encontrarse noticias como estas.
Unos policías de uniforme estaban en la entrada apostados para contener a los curiosos y los chiquillos intentaban colarse curioseando con la boca abierta.
En cuanto Richard bajó del coche un subinspector de policía le dio la bienvenida cambiando su gesto y levantando las cejas, momento en el que los fotógrafos al ver la novedad se abalanzaron sobre el señor Fawkes al verle descender del coche.
- Lo siento señores, ahora no puedo decirles nada, pues nada he visto y nada sé - cortó secamente Richard, cogiendo raudo a Claire del brazo e introduciéndola rápidamente en el interior de la casa, la puerta se cerró tras ellos encontrándose ante una escalera parecida a la de los barcos.

El inspector Martínez asomó la cabeza y reconociéndolo dijo:
- Es aquí arriba señor Fawkes.
Subieron la escalerilla y el hombre que se asomó les abrió una puerta y les hizo pasar a un gran dormitorio de cama doselada.
- Querido amigo – repuso el inspector jefe - pensé que dada su dilatada experiencia en su antigua profesión, debería consultarle éste caso, pues es extraña esta situación para nosotros, esta es una zona pequeña y no estamos acostumbrados a sucesos de tales dimensiones. Pensé que le agradaría conocer los datos más importantes Richard. Por cierto, ¿es mucha molestia preguntarle quién es la dama que le acompaña? Compréndame no es simple cortesía, la prudencia en estos casos es indispensable.
- Oh! En absoluto Antonio, agradezco su sinceridad. Ésta que me acompaña no es ni más ni menos que mis ojos, una amiga y estupenda observadora que será indispensable para la realización de nuestra colaboración, si le parece bien.
- Bueno, confío en su profesionalidad, si es de su confianza también lo será de la mía.
El inspector Martínez retomó la palabra:
- El difunto es el señor Don Jose Luis Salcedo de los Ciervos, el hijo y heredero de un ilustre hacendado de la región, con varios negocios de exportación hortofrutícola, una flota de camiones- traileres que recorren media Europa y una red conservera de envasados al vacío a nivel internacional.
- Bien, bien, déme más datos del difunto.
- Vivía aquí con una amiga… la señorita Ileana Stoica. La señorita Stoica estaba de compras y regresó esta mañana. Abrió con su propia llave y le sorprendió no encontrarse a nadie, a las nueve suele venir una mujer de la limpieza , por lo general. Subió primero a su habitación, que es ésta, y luego fue a la de su amigo que está al otro lado del descansillo. Al parecer la puerta estaba cerrada por dentro. Llamó y golpeó lapuerta en repetidas ocasiones y al no recibir respuesta, preocupada llamó a la policía. Eso fue a las 10.45. Vinimos enseguida y forzamos la puerta hasta que pudimos entrar, entonces nos encontramos al Sr. Salcedo tendido en el suelo con un balazo en la cabeza, en la mano tenía una pistola automática Walter calibre 22 y… aparentemente se trata de un caso de suicidio.
- ¿Dónde está la señorita Stoica?- repuso Miss Villaluenga.
- Abajo en el salón- dijo Martínez- una joven rubia, seria, fría y eficiente con mucho sentido práctico de la vida, un verdadero encanto.
- Si me permite Antonio, luego me gustaría intercambiar unas palabras con ella. ¿Le parece?
- Desde luego Señor Fawkes, Ud es una referencia para nosotros, no podría ni debería impedírselo.
Atravesaron el amplio pasillo de madera de barco, adornado con grandes plantas y esculturas alternadas, hasta llegar a la otra habitación. Donde les recibió un hombre bajito, un poco robusto y de cierta edad.
- Buenos días, me alegra veros por aquí - el médico forense no parecía alterado por la situación, sino más bien resignado a la cruel atrocidad del ser humano y sus designios- este caso es raro, o al menos muy curioso.

Mientras Richard y el médico observaban el cadáver, Claire Villaluenga caminó despacio por la habitación observando detenidamente la sensación que le producían las cosas que miraban sus ojos.
Evidentemente era una habitación bastante más grande de la que acababan de abandonar, tenía un balcón generoso y de no ser dormitorio, podría fácilmente haber sido utilizado anteriormente como salón, o despacho de recepción.
Estaba suntuosamente adornado, quizá en demasía, muebles macizos de maderas exóticas: un armario de esquina, una armario pequeño funcional, un diván tapizado de piel  repleto de cojines del mismo tono, un escritorio antiguo mallorquín repleto de cajones con cierre redondo, una mesa de cristal con un gran cenicero de ónix repleto de colillas y unas elegantes sillas a juego de la misma madera. Olió el aire e inmediatamente después fue a encontrarse con los hombres que estaban contemplando el cadáver.

Era un hombre de aspecto impecable y facciones delicadas, apenas rozaba la cuarentena, no se reflejaba en su cara y expresión corporal que su vida hubiera sido tan intensa, más bien se le veia como apacible, como si todo hubiera ido llegando de casualidad y sólo se hubiera molestado en gestionarlo hábilmente sin demasiado esfuerzo. En el lado izquierdo de su cara se hallaba un masa de sangre ya coagulada. Estaba tendido en el suelo cerca de la mesa como si hubiera resbalado de una de las sillas. Los dedos de la mano estaban crispados sobre una pistola.

- Bueno Richard,¿cómo lo ve?- dijo Luis Cano García, uno de los más conocidos en su especialidad.
- En principio y a simple vista, no hay nada que ciertamente pudiera impedir que fuera un suicidio.
- ¿Entonces qué es lo que me ha llamado la atención?
- La posición es correcta, la puerta y la ventana estaban cerradas , no lo sé todo parece en orden.
- Bien, echen una mirada a la pistola, verán lo que quiero decir.
Claire y Richard se arrodillaron y descubrieron la preocupación del señor Cano, efectivamente la pistola está en la mano, y parece que la sostiene, pero no es así.
- Como habrán descubierto la pistola está en la mano derecha, el arma fue colocada junto a la cabeza encima de la oreja izquierda ¿se han fijado? Aunque hubiera colocado el brazo en esa posición hubiera sido imposible disparar.
- Bueno, entonces es evidente que alguien lo mató e intentó que pareciese un suicidio, pero ¿cómo es posible que la puerta y la ventana estuvieran cerradas? – preguntó Richard.
El Inspector Martínez le contestó rápidamente a la pregunta:
- La ventana estaba cerrada por dentro, la puerta estaba cerrada también, pero no hemos conseguido encontrar la llave.
- Bueno es un detalle que pudo pasar inadvertido. La puerta está cerrada, se abre por la fuerza, se encuentra a un hombre con una pistola en la mano, un caso claro de suicidio, se encerró , se mató, no hay porqué buscar la llave, la policía abrió la puerta y ya está.
- ¿Hay algo que le llame la atención Claire? La veo muy interesada en el cadáver- preguntó el señor Cano.
- El caso es que estaba mirando su reloj, me parece una joya antigua muy poco común hoy en día, es una suerte recibir un legado así- lo decía mientras observaba el reloj en la muñeca de la mano que sostenía la pistola- es muy bonito, debió costar una fortuna.
- ¿Le sugiere alguna cosa?- respondió Richard.
- Ahora mismo no estoy segura, pero es posible, si... – se dirigió al escritorio, lo abrió bajando la tapa delantera redondeada, el interior estaba ordenado perfectamente haciendo juego con la decoración de la habitación, sólo que los instrumentos eran antiguos de escritura, en plata: pluma de ave, secador, tintero, cortaplumas, lacre y sellos, sólo estaban de adorno al no estar manchados de tinta ni de lacre, el cortaplumas sí parecía haber sido utilizado.

- Domingo 12 de octubre. El calendario lleva la fecha de ayer- apuntó Richard - ¿cuánto tiempo lleva muerto Doctor?
- Lo mataron sobre las 11 de la noche de ayer, una hora más o menos.
- ¿Qué hora pone en el reloj del cadáver?- preguntó Richard al doctor.
Claire respondió rápidamente:
- El reloj está parado a las cuatro y cuarto, y supongo que no pudo ser asesinado a esa hora.
- Supone bien amiga.

Claire siguió observando detenidamente el antiguo escritorio de nuevo, esta vez con más detalle, el secante estaba sin estrenar, las hojas blancas inmaculadas, la papelera tenía dos o tres cartas cortadas por la mitad, y dos o tres anuncios publicitarios, así que ni le resultó difícil reconstruirlas: una petición de donativo para una ONG, una invitación para acudir al lanzamiento de una nueva marca comercial y una factura de la tintorería. Los anuncios eran de una tienda de pieles de lujo, de un complejo residencial de unos resort de golf y un catálogo de compra de unos grandes almacenes.

-¿No es extraño que no haya dejado una nota de suicidio? Es lo más corriente en estos casos.
- Exacto, una prueba más de que no fue un suicidio- se apresuró a comentar el inspector. Se dirigió a la puerta:
- Será mejor que mis hombres se pongan a trabajar y el doctor siga haciendo su trabajo. Además debo hablar con la señorita Stoica, ¿me acompañan?
Claire seguía mirando pensativa el escritorio y su contenido.
Sus ojos antes de salir se volvieron para mirar la flamante pluma de pavo real que destellaba en la habitación con su presencia.


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10 oct 2008

ESCÁNDALO EN LA CAMPIÑA MURCIANA - I - 1ª Parte


CAPÍTULO PRIMERO
Primera parte

¿Le recogemos los limoneros o le podamos el seto, señor?...
Un capataz de mediana edad, manos zafias, callosas y cara tiznada sonrió a Mr. Dimbleby, con aire cansado y tono suplicante, a través de la valla de la puerta del jardín.
- Cariño, ni pensarlo – exclamó Mis Dimbleby, susurrándole discretamente con la mirada clavada en él – y además escucha bien, no quiero que esta gente ronde por casa.
- Lo siento caballeros, creo que éste no es un buen momento.
El resignado hombre, comprobando la nula aceptación de sus servicios, emprendió la retirada con su cuadrilla, al cerrar la puerta del jardín, dijo sin miramientos:
- ¡Cagondió! Si ya te lo dije yo Asensio, éstos guiris están apollonaos.
Y Asensio, que aún siendo más joven que él, el señor le dio la gracia de la razón sin el trámite del enfrentamiento, además de arrobas de prudencia, respondió:
- Te lo dije yo, cuñao, están enciscaos con sus propios mandaos. Ámonos cá la Juani, que nos tiene preparaos unos caldicos con pelotas, para engañar al estómago, que ya no son horas de andar pá fuera la calle, después la panzá andar que nos hemos metío buscando pésoles que echar pá la saca, que son tiempos jodíos y estámos ya baldaos. Ámos anda a nuestra casa que ya está todo bien andao. Y en las lejas nos hemos dejao apañaos un puñao de habicas tiernas y un vinico jumillano, pa el aperitivo. Que hace ya hambre y mucho rato que no hemos comío ná, y ya quedó bien lejos el almuerzo.
La cuadrilla marchó calle abajo, cantando en sus mentes aquello de “Mal dolor te dé el demonio” con eso de que en tiempos difíciles, tampoco estaban por los estiramientos y sobriedades de los ingleses residentes en las urbanizaciones privadas de la zona.

El vecino y amigo de los Dimbleby, Richard Fawkes, allí presente, era un hombre menudo, de cierta edad, cabeza redonda como una sandía, y cejas enarcando unos ojos de huevo, que le daban un aire circunspecto de perenne perplejidad, firmados por un ridículo bigotillo rubio, ya pasado de moda en los tiempos que corren.
- ¡Muy bien Graham! – comentó - ha sido fiel a sus principios. ¡Le felicito!
-¡El día de la Hispanidad, la gente tiene mucho tiempo libre, es un buen pretexto para buscar trabajos de campo de cuadrillas por las huertas y jardines! Muy propio de los españoles ¿no cree?, no respetar ni sus propias tradiciones.
- Discrepo de su opinión, éstas tradiciones son universalmente interesantes – repuso la señorita Villaluenga, no en vano aún teniendo una educación inglesa, era española de nacimiento - se siguen celebrando mucho tiempo después de que hayan olvidado lo que conmemoran y a quién lo hacen, un pretexto excelente para recuperar lo que representa. Quizá esta gente tenga cosas más prioritarias en las que pensar.
El señor Fawkes estuvo de acuerdo.
Repuso Mr. Dimbleby.
- Aún así, supongo que la mayoría de ellos ignora realmente lo que representa, y dudo que tengan la más mínima curiosidad sobre sus orígenes.
- Bueno señores, creo que es hora de marcharnos, realmente querida ha sido un placer, su puddding estaba realmente delicioso. Ciertamente muchas personas dirían que es usted un referente excelente de la gastronomía británica en esta Región. Sí señor.
- Oh Richard, usted siempre tan galanteador, va a hacerme sonrojar.
Querida, venga cuando desee, ya sabe que en esta casa siempre habrá una taza de té para una compañía tan deliciosa como la suya.

Dejaron la casa de los Dimbleby, adentrándose en la calle principal y en la relativa tranquilidad de sus hermosos jardines, que circundaban una suerte de casas unifamiliares de piedra y madera, de un bonito estilo antiguo y colonial. 
Rodearon la zona residencial dando un paseo en dirección a la casa de Claire.
Mientras caminaban, oían de vez en cuando las detonaciones de los petardos y los cohetes, servidos por el concejo de fiestas local de la pedanía, que seguían estallando mientras una lluvia de colores inundaba periódicamente el cielo.
- Mmm, Vaya. Sería una estupenda noche para robar o asesinar a alguien, ¿no cree?
Observó Mr. Fawkes con interés profesional, no en vano había sido inspector de policía, abandonando sus estudios de medicina para seguir la misma profesión de su padre, y ejerció durante muchos años en su tierra natal, Leicester – en una noche como esta , las gentes están entretenidas, nadie atendería la puerta principal ni escucharía un disparo.
- Vaya, es cierto, siempre me ha extrañado que los criminales no aprovechen este tipo de circunstancias- comentó Claire Villaluenga.
- ¿Sabe una cosa Claire? Me parece tan exquisitamente observadora, que algunas veces desearía poder ver que usted cometiese un crimen, aunque fuera para ver cómo lo haría.
- Oh por Diós, no diga eso. Además querido, si cometiera un crimen usted sería el último en saberlo, ni siquiera sospecharía que habría sido yo.
- Pues me pica la curiosidad de saber cómo conseguiría engañarme, pero no dejo de pensar que considerar que no pudiera descubrirla es de orgullosa extremo, ¿no cree?.
Eso la hace más interesante y misteriosa. No me extraña que los caballeros tengan miedo y fascinación de usted.
Añadió en tono indulgente y piropeador.
- Créame si le digo que no es tan difícil, los criminales suelen pecar de un exceso de desconfianza, que antes o después termina por traicionarlos.
- Bueno querida, ya hemos llegado. Que tenga una buena noche y espero poder verla en breve, pues ha sido una velada muy agradable. 


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A la mañana siguiente sonó el teléfono de Claire Villaluenga.
-¿Diga?
- ¿Miss Villaluenga?
- Si, soy yo ¿qué desea?
- Le habla Richard ¿recuerda que ayer noche la acompañé a su casa, y que hablamos de lo sencillo que resultaría matar a una persona en medio de ésas circunstancias?
- Desde luego.
- Pues bien, ha ocurrido algo, ha habido un extraño suicidio en la zona residencial, cerca de la casa de los Dimbleby. Se trata de un hacendado rico murciano de la zona, casado tres veces y viudo la última de ellas. Hay algo raro en todo esto. ¿Le gustaría acompañarme?
- Perdóneme Richard, tengo una pregunta. ¿Es corriente aquí enviarle a Ud. ya retirado a este tipo de eventualidades? 
- Como siempre querida amiga es Ud. muy sagaz. No… no es habitual, pero el médico forense que investiga el caso es amigo mío, y me ha pedido mi opinión al respecto, habida cuenta los años de experiencia que tengo sobre mis espaldas, pues no se fía mucho tampoco de la policía local, al ser un tipo muy poderoso en la provincia, necesita un observador más imparcial. Entonces ¿me acompaña?
- Por supuesto, amigo mío. No me perdería una ocasión semejante por nada del mundo.


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8 oct 2008

My own private idaho trailer

El día que vi esta película en el cine Ideal, casi recién inaugurado,
algo dentro de mi hizo click
y me relación con el cine cambió para siempre.
Me di cuanta que cualquier cosa que se te pasara por la cabeza
CUALQUIER COSA
sepodía realizar, por surrealista o extraa que pareceiera.
Sólo tiempo después me di cuenta que el cine es algo sólo para ricos snobs y aburridos, de los que algunos, en todo el mundo, salían buenos.
Los demás sólo tenímos papel para escribir, el 2D del boli, hacía ridículas tus imágenes en la cabeza,
y la pared en blanco
para soñar las películas que querrías grabar en la memoria del tiempo, esa esclavitud invisible, que un día descubres, que puede ir hacia adelante y hacia atrás, como en una película.
Y que cuando piensas que se ha terminado, descubres que sólo era el fin de la primera parte, de muchas partes de muchas películas que se cruzan dividas en fragmentos de tiempo aleatorios.
Que tus fragmentos, pueden estar al principio, al medio o al final de otras películas.
Soy mi propios personajes principal (y entre ellos tooodas sus evoluciones e involuciones) y soy 2.000 veces secundaria, a veces figurante, con algunas aportaciones extras importantes a otras películas, donde he rodado grandes escenas, con pocos espectadores, una lástima.
En fin, divagaciones y permutaciones de un día nublado.

28 sept 2008

Go Home Fast Eddie Nelson (The Huntler), DEP Mr. Newman.





Eddie Nelson el perdedor
El carismático actor
El tipo fiel y la mujer más envidiada
El viejo con más adrenalina del circuito
El hombre más deseado del mundo...


Mi tahúr, mi suicida social, mi penumbroso amigo.
Atractivo, guapo, altanero, ambicioso, talentoso, perdurable, magnético, atormentado, desolador, virtuoso, implacable, arrogante, sufridor.

"Un artista jamás es un perdedor, te redimirás" - dijo ella - mientras sus lamentables personajes de seres abandonados, se aliviaban con lametazos de gato, abrazos y miradas furtivas - "Porque será necesario para sobrevivir al infierno"

La resistencia moral de un individuo abandonado, frente al acoso devorador del rancio capitalismo sangrante, las épicas individuales, frente a un colectivo devastador, contra la corrupción y el abuso del indefenso ante el "establishment” del dinero, un individuo más fatigado que derrotado, un personaje miserable y arribista, al que Newman le concedió el don de la inmortalidad, pues dijo Truffaut, que las películas son mas importantes que la vida, quizá porque son perennes en su formato y en la imaginería que deja una profunda huella en el colectivo de las almas sensibles.

El ardor de la gata sobre el tejado de zinc.
La súbita belleza.
El personaje.
La persona.
Newman, un hombre bello, por dentro y por fuera, que devolvió la dignidad y elegancia a un personaje que enseñaba a través de las grietas de sus tripas la profunda humanidad que late en ellas.

Demostró que no siempre el más feo ni el más rico, es el mas listo.

Partidario del nominado presidencial demócrata Eugene McCarthy en 1968, Newman terminó en la "lista de enemigos" del presidente Richard Nixon. Dijo sobre ello que fue "el mayor honor que jamás recibí".

“O eres el carnicero, o el cordero, pero aún así, todo el mundo paga”
"Dime Bert: ¿Cómo puedo perder? Ya sé lo que es tener carácter.”

"I don't think that there's anything exceptional or noble in being philanthropic.
It's the other attitude that confuses me."
----Paul Newman----

Inmortal.

22 sept 2008

Mundo Felino III: ¿trastadas gatunas?

Aquí tenemos dos ejemplos de cómo la fama puede ir por delante de uno, después dicen por ahí que los gatos son trastos y folloneros, creo que por su mala prensa los pueden convertir en involuntarias víctimas de alguna astuta estratagema, no precisamente gatuna
 jaja




17 sept 2008

Mundo Felino II

Christian the Lion

En 1969, John Rendall y Ace Berg vieron un pequeño león a la ventae Harrods apretado en una pequeña jaula y solo, decidieron llevarlo a su apartamento, el cura local les permitió usar loe terrenos cercanos para ejercitar al leoncito, pues su casa era muy pequeña, el león creció rápidamente y lo único que podían hacer era llevarlo de nuevo a África a su hábitat natural, para que aprendiera a comportarse como un león.
Un año más tarde decidieron visitarlos, pero los expertos locales les advirtieron que era líder de su nueva manada y estaba completamente adaptado a su nueva situación, y que probablemente no se acordaría de ellos, pero igualmente fueron, pues querían verle en su nueva tierra.
Después de horas de buscar su ubicación actual, un experto del parque les acompañó, pues aún no siendo del todo salvaje, no se sabía lo que podía pasar.
Esto es lo que pasó cuando finalmente encontraron a “su” león salvaje…
¡Hasta les presentó a su familia!

Un animal salvaje no puede
ni debe
vivir encerrado.

(Realmente mi gata se comporta así,
pero con 100kg menos, con la barriga llena
y el sueño más profundo,
hasta que se escapa por los tejados
y vuelve rascando la puerta cuando
le es menester, lo cual tampoco suele
ocurrir demasiado a menudo).

Besos felinos

¡Para que después digan
que éstos animales
son unos desagradecidos!