22 ago. 2007

UGETSU MONOGATARI: una película de Kenji Mizoguchi.




CUENTOS DE LA LUNA PÁLIDA DESPUÉS DE LA LLUVIA DE AGOSTO

Lluvia de agosto
bálsamo de santón
que cubres de fresco melón
lo que transformas en mosto.
Contra los malos sueños
de los que no quieren dueños
sólo el murmullo del agua
a logrado despertarme.
Y ante tal desarme
de frescura y hermosura
le brindé un sincero homenaje
al camisón de encaje,
mojado por los parajes
de donde como,
con mi mano de hermano.


"Igetsu Monogatari"
También llamado: "Cuentos de la luna pálida después de la lluvia de agosto"

"Finales del siglo XVI, en una aldea al norte del lago Biwa, mientras Japón está siendo asolado por una de sus guerras civiles. Genjurô, alfarero, sueña con la riqueza, mientras que su cuñado, Tobei, con la gloria militar. Un día, en el mercado, Genjurô conoce a una bella y enigmática mujer, Wakasa, con la cual vivirá una apasionada historia de amor, sin saber que el motivo de sus desvelos es en realidad un fantasma..."

"En realidad son dos fantasmas que tienen aparición -y nunca mejor dicho- en el film. Wakasa es un fantasma en la tradición vampírica, que va sorbiendo la esencia vital de Genjurô; le ama, pero es un amor posesivo, que lo que busca es que el hombre entre a formar parte de su mundo de tinieblas. Por su parte, Miyago, la esposa de Genjurô, será un fantasma benefactor: mientras el hombre ha vivido su historia de amor sobrenatural, su mujer es asesinada por soldados; sin embargo, cuando él regresa a casa, ella le está esperando y lo alimenta; con las luces del alba, el fantasma desaparece e informa a Genjurô que su deber es seguir viviendo. "

Cómo no en el cine japonés, la buena sólo puede terminar mal, para conveniencia de la honestidad del protagonista.


En realidad, la ubicación de los Cuentos de la luna... dentro del grupo del cine japonés de la placidez, es también una exquisita historia de amor sobrenatural, una película de belleza y poesía incomparable, mi recuerdo se debía a una escena cuya belleza me resultó familiar, y que es el motivo de estas líneas. Llegado un momento, la cámara, en exteriores, se ponía a girar lenta y majestuosamente. El giro por la vegetación llevaba, tras la vuelta completa, a un prado. En el prado, sobre una manta y bajo una lluvia, dos amantes retozaban. Había pasado el tiempo, pero la felicidad continuaba.

"Admirada en su momento en el Festival de Venecia, Los cuentos de la luna pálida es la obra maestra de Kenji Mizoguchi, la que le coloca en pie de igualdad con Griffith, Eisenstein y Renoir. [...] El arte de Mizoguchi es el de demostrar a la vez que "la verdadera vida está en otra parte" y que, sin embargo, está ahí, en su extraña y radiante belleza.""

Jean-Luc Godard: "Mizoguchi fut le plus grand cinéaste japonais", Arts n 656, 5 de febrero de 1958.

Anécdotas:
* Ninguna película de Kenji Mizoguchi ha sido estrenada en España. Por pases en televisión y festivales se conoce a la presente como Cuentos de la luna pálida después de la lluvia, o también Cuentos de la luna pálida; internacionalmente se la conoce también como Historias de la luna pálida de agosto. * El film logró el León de Plata en el Festival de Venecia de 1953. Absurdamente, en los Oscar de Hollywood de 1956 consiguió una nominación al mejor vestuario en blanco y negro (¿no le vieron mayores virtudes?) .

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