17 jul. 2013

Te vendo mi alma al peso, por un beso.

Mi alma la vendo al peso: pura lana virgen
demente inmaculada, honesta, fiel y valiente, aún creo que está caliente.
Y si no gusta tengo otras pues ninguna es mía, ésta misma, la robé el otro día a un alma en pena que me regaló la suya era fina y honesta un poco antigua así que le di alegría y me regaló un poco de horrorosa poesía compartimos vino, pan y penas y al final de la noche se rompió las venas Al levantar vi su alma inmaculada en mi regazo con una nota: véndela a pedazos está un poco rota
pero ya ni se nota Y así sentí que le robaba la única migaja que le quedaba. Y ahí voy, vendiendo alma pura a saldo (son difíciles de ver, tan transparentes, no te valen ni para un caldo). ¿La mía? ni sé donde está, ni me importa a tantos tahúres la realquilé por un bocado
que el día que vayan a recogerla
ni rastro de ella habrá quedado
pero ya la conozco de mala gana
como polvo de estrella, como fulana,
mi alma, si ya ha cobrado
se escapa de copa en copa, de rama en rama,
de brazo en brazo, de cama en cama, allá ella, sin pena, ni gloria ni compañía
ni yo la molesté, ni nunca hizo lo que no quería Así que en otra ocasión o en otra vida conoceré, si "se le da la gana", su complicada geografía.

9 comentarios :

  1. Tuya? jajaja

    Mi alma está tan fragmentada como los trozos de mi espejo maldito, un caleidoscopio formado por los monstruillos mas gamberros de cada casa.

    Pero si lo prefieres...

    ¡Bienvenido al infierno de las almas perdidas jajaja!

    ResponderEliminar
  2. mejor, así será mas fácil jijiji

    ResponderEliminar
  3. Yo no te compro nada, un beso¡¡¡

    ResponderEliminar
  4. Tu alma no esta fragmentada , Almatina, está muy entera.

    Besos.

    Y que " conste " que te los regalo, eh?

    besos¡¡¡

    ResponderEliminar
  5. Pero si eres un trozo de pan bendito...

    ResponderEliminar