Masnavi III
Vende tu inteligencia y compra perplejidad;
la inteligencia es mera opinión, la perplejidad intuición.
Toma a uno que no lleva sus cuentas
Que no quiere ser rico, ni tiene miedo a perder
Que no tiene interés alguno en su personalidad: es libre.
Poco a poco Dios nos quita la belleza humana:
poco a poco el árbol joven se marchita.
Ve y recita: “Todo cuanto está dotado de vida,
acabará pereciendo”.
No te enamores de los huesos,
busca el espíritu
Rumi.


