16 nov 2007

“Varieté”



"Reposaba perezosamente en la única ventana de la habitación.
Encendió con gesto mesurado uno de sus delgados cigarros.
Estaba representando para un público invisible..."

Hola, soy la gata Flora, que aflora, y ésta fue mi primera vida de las siete.


Me llamo Alma, nací en la calle de Torrecilla del Real, en el centro de Madrid, hija de una canaria (cantante de ópera)y un hellinero (pintor y escultor), a los 8 meses viajé a Venezuela, con 5 años aprendí a leer y escribir por mi cuenta, gané el premio nacional de baile con un traje indio que me cosió mi aya y con 6 años medio criada por ésta hechicera selvática, volví a Madrid, donde estuve confinada en mi casa por mi padre, hasta los 18 años que conseguí salir, por unos asuntos de tierras y herencias castellano-murcianas, y entre tanta confusión me encontré libre.

En ese tiempo, estudié en el primero Palacio y después colegio denominado entonces “Beatriz Galindo” sito en la calle D. Pedro, después nos llevaron a otro en Bailén, cerca de las Vistillas, donde dábamos buena cuenta primero de pan con jamón o chocolate y luego de más mayores de traguitos de vino cristiano (aguado) en la Plaza de la Cruz, ya cuando íbamos al Instituto San Isidro, donde dos compañeros y yo descubrimos un par de bancales de madera con varias firmas de plumilla incrustadas en ellos, entre las cuales encontré la del mismísimo D. Fco. de Quevedo y otros que agora ya no recuerdo.

Nuestro profesor de literatura, el para mí excelentísimo, D. Luis Cañizal, se embozaba en una capa, de Seseña cómo no, y nos daba lecciones, asustándonos de vez en cuando con su voz tormentosa, trayendo aparatejos como gramófonos y radios antiguas, llevaba la biblioteca del centro,con su siempre eterno y preferido Arcimboldo, guardándole las espaldas con sabor a tomate, al lado del patio con su pozo y su cubo, que los extranjeros, con su cara de boniato, venían a visitar.

Éstas lides las cuento con añoranza, puesto que después de que el padre, artista y gentilhombre de la familia consiguiera su herencia, nos abandonó dejándonos a mi hermana, a mi madre y a mi en la promesa de una próxima vuelta de unas gestiones notariales por Murcia, necesarias para unos trámites funerarios.

Viendo yo que el "gazapo" no aparecía, mas que asomando la nariz por el fono para que no nos moviéramos de allí, y estuviera todo en orden, con la cobardía de los que cometen sus fechorías de tristes y bajas maneras, sospeché, y conseguí desaparecer a los ojos de mi madre, que se encontraba en un estado de letanía mental de la eterna espera, para actuar y buscar fuera la comida que no encontraba dentro.

Así me puse a trabajar primero limpiando una escalera de Corrala, y tan mal me salió el invento, que el vecindario me recomendó otros menesteres, pues caí en gracia, al ser yo firme y buena persona, a unos trabajos que regentaba un hijo de la rica a las afueras de Madrid, esperé el transporte común, y allí me presenté, con la recomendación de la vieja, y con ganas de saber del otro mundo real, que tan vedado me estuvo, y que sólo conocía por mi ventana.

Conseguí el empleo, y tan buena disposición tuve que en cuatro meses me ascendieron, y tan poco conocía yo del mundo, que desgracias me creé por ser tan buena en lo mío, me echaban las mozas jóvenes el humo a la cara, me desplantaban en el comedor, pero al no haber tenido contacto humano, a mí se me daba igual y no me lo tomaba a mal, creando para mí odio y rechazo del populacho, que estimo rondarían en más de 400 personas de una fábrica farmacéutica, hete aquí que me adoptó una viejita elegante y seca como una pasa, resultó ser la primera que vi cuando llegué y me ayudó a encontrar el despacho del director, me echó un lazo y me trató como a una hija.

Me contó que había sido modistilla de una peletería en la Gran Vía, que tenían que esconderse en la guerra cuando oían las sirenas, y dónde estaban metidos los sacos con los que los hombres hacían las barricadas para proteger las tiendas y portales, me enseñó los raídos raíles del tranvía que hubo en Madrid y más cosas.

Todo esto me lo contaba por las tardes, mientras me regalaba al final de la visita del café mezclada con achicoria y la rosquilla casera, un cuartillo de azúcar que yo recibía de muy buen gusto, a veces iba conmigo a la calle de la Ruda, donde estaba la tienda a la que solía ir, pues ya había mucha morería por aquellos tiempos, y la venta de curry y especias para aliñar las comidas prosperó de nuevo.

Yo viví en la plaza Cascorro, la de aquél soldado español tan conocido, y los años ochenta los había visto desfilar por la ventana, con sus crestas, sus chupas de los Ramones, los 6 negros metidos en un seiscientos y aquél claxon tan conocido que sonaba a vaca: MUUUUU, se oía todos los domingos en el Rastro. Aún recuerdo el primer negro que llegó al barrio; Era tan negro que parecía azul, y tan alto que era imposible no mirarlo, además por lo extraño que nos resultaba ver a alguien tan diferente, lo acogimos enseguida, con ese carácter tan madrileño, de mezclar como ensalada lo venido de fuera, como una ciudad con puerto, esperando siempre la llegada del mar.
Digo lo acogimos, porque aunque yo vivía encerrada en lo más alto de “Embajadores 4”, estaba al día de todo lo que pasaba fuera de mi puerta por Carmen, la quiosquera sevillana, gitana vieja, que ríete tú de salsa rosa.

Ésa fue la que me dijo que para “airear una casa nueva” tenías que ir con el romero en la mano y sacudirlo por las esquinas, diciendo; “romero santo, romero güeno, que salga lo malo que entre lo güeno”, como poesía no vale ná, pero desde entonces siempre tengo un poquito de romero, lavanda de romano o laurel por casa, que compraba de las sacas del herbolario de la esquina, al lado de la taberna del Tío Vinagre.

Cuando terminaba su interminable jornada en su quiosco, a medio metro de la puerta de mi casa, se subía a la casa a cogerse la silla y los prismáticos, no fuera que se perdiera algo de lo que aconteciere en su ausencia, y no poder contarlo al día siguiente, creo que yo que tendría algún otro negocio de compraventa informativa.

De pronto, y tras años de ausencia conocí la historia de mi abuelo materno, capitán de barco, malagueño , republicano, con cuatro medallas al valor, enseñó a leer a pescadores y patronos, por eso le ayudaron a escapar como polizón a canarias, donde conoció a la hembra más bella, dura y fiera del lugar, mi tremenda abuela Mélida y la del otro abuelo, el paterno, nacional contable en Murcia, casado con mi abuela Paca, más burra que un arao, pero más lista que un zorro, que fue la que le dio en herencia conyugal su patrimonio (ella era la rica) a través de un matrimonio de conveniencia que les amargó hasta el fin de sus días. Ahí conocí por primera vez la historia de las dos españas, en primera persona.


Ahí empecé con 18 años a conocer una parte de la verdad sobre mi familia, mi vida y todo lo que yo creía entonces se empezó a resquebrajar, empezando a tener serias dudas sobre muchas de las cosas que me habían sido contadas.

29 oct 2007

"Kirikou et la sorcière" Una lección de amor.




Kirikú y la bruja es un cuento tradicional de los Senufos, una etnia africana de Costa de Marfil, inspirado en los ritos de iniciación.

Kirikou, es independiente, generoso y valiente, cualidades que emplea para liberar al pueblo del miedo a la bruja Karaba, es libre en su pensamiento y esa libertad libera el miedo y hace accesible lo inaccesible.

Michel Ocelot acierta defendiendo las tradiciones y la cultura original, la fuerza del pueblo africano, liberando los torsos femeninos, e imprimiendo el ritmo de la sangre caliente de las causas pendientes.
Con una genial B.S. de Yossou N'Dour, empleando únicamente instrumentos originales del entorno de la historia, ésta historia podría uinversalizarse transpolándolo a un pueblo de León, a la India, a la Amazonia o al pueblo Inuit, la originalidad es que el concepto está desarrolado sin adornos, con la sencillez y profundidad de las verdades profundas.

Es realista, habla de la realidad de las emociones humanas, la ingratitud, la curiosidad, el miedo, la confianza, la belleza, la busqueda de la verdad y la sabiduría, la muerte, la vida y los términos medios.

Eso de inutilizar a los infantes con teorías waltdineyescas además de irreal, es sectarista, poco creativo y contraproducente.
Les asigna valores manipulados clasistas además de unas teorías subjetivas bipartidistas y posicionistas: los buenos (o nosotros) y los malos (o ellos).

Kirikuo es libre, tiene miedo, se siente pequeño ante el mundo que le rodea, es consciente de eso, y con toda la naturalidad del mundo lucha por cambiar y humanizar,lo que no le gusta, es parte activa de la vida, y no se sienta a contemplarla, sino que se guía por su instinto y utiliza su talento para sacarle provecho, y redireccionar las situaciones a su favor, en pos de las necesidades de la Comunidad.

Kirikou te libera y te hace libre.

Necesitamos más Kirikous valientes, que en el día a día no se resignen a contemplar, sino que cambien positivamente su entorno y le aporten inteligencia, alegría y sentido común.

18 oct 2007

Miss Celia’s Blues



ÉSTA CANCIÓN ME QUITÓ EL SUEÑO ALGUNOS AÑOS EN LAS NOCHES DE VERANO

CANTABA YO, COMO CANTAN LOS NEGROS ESCLAVOS EN LA PENUMBRA DE ALGÚN RELLANO ESPERANDO NUESTRO DESTINO, QUE NO SIEMPRE ESTÁ EN NUESTRAS MANOS.

EL MENSAJE MÁS ESPERANZADOR DESDE EL ANTRO MÁS PROFUNDO.


Quincy Jones: The Colour Purple

Miss Celia’s Blues


Uhm uhm ...........
Uhm uhm ..........

Sister,
you've been on my mind
Sister, we're two of a kind
So sister,
I'm keepin' my eyes on you
I betcha think
I don't know nothin'
But singin' the blues
Oh sister, have I got news for you
I'm somethin'
I hope you think
that you're somethin' too

Oh, Scufflin',
I been up that lonesome road
And I seen a lot of suns goin' down
Oh, but trust me
No low life's gonna run me around

So let me tell you somethin' sister
Remember your name
No twister,
gonna steal your stuff away
My sister
We sho' ain't got a whole lot of time
So shake your shimmy,
Sister
'Cause honey the 'shug
is feelin' fine

4 oct 2007

"Aquellos maravillosos años..."

Meli y yo en Venezuela, cortinas años '60s.
Meli y yo en Murcia, el balcón de la abuela y los caracoles.
Meli y yo en Campoamor de veraneo, en aquellos parques.
Con 6 años en Madrid, los veranos de la Villa.
Mi abuelo en las Islas Canarias.

Y el tiempo sigue lentamente su camino...
Alma, Meli y el abuelo: capitán sin barco, como Corto maltés, D. Antonio Pascual también conocido como "Mercader", se fué a las Ame´ricas, dió 3 veces la vuelta a l mundo, China, Taiwan, México, Cuba (nos traía discos pequeños, mientras se liaba un pitillo de tabaco machucado: "¡Ay, mi Almita, con esa naricita!, un tejadito te pondré en ella, mi nieta bella, para que no te ahogues cuando llueva, jajajaja)

Y nos traía a Machín, a Antoñito Molina, de su añorada Málaga, o aquellos boleros de la época con olor a banano.

Mientras tarareaba y se quedaba dormido en la hamaca colonial, tejida por mi abuela, después de tomar su cafélito mezclado con achicoria,ó con el fuerte y dulce café brasileño sabrooooosón...
¡Ay, mi abuelo!
Tan lindo, tan fuerte, tan valiente, tan bello...
de lo que más añoro, aquello
y los panecillos de dulce de leche, mmmm...

25 sept 2007

"Hay dos maneras de ser feliz: Una, hacerse el idiota. La otra, serlo" Enrique Jardiel Poncela



¿TANTO HEMOS CAMBIADO QUE NOS HEMOS OLVIDADO DE LA VIEJA ESCUELA?
SON LOS "HERMANOS MARX" ESPAÑOLES OLVIDADOS
Y ARRUMBRADOS POR LOS RINCONES.
MALDITO PAÍS DE MEMORIA CONVENIENTE
Y PANES CONVALECIENTES.


Homenaje de encaje:

Vuestra generación una verdadera generación precursora,
que todavía se están riendo de nosotros.


LIBROS COMO ÉSTOS, YA SON RELATOS EN SÍ MISMOS:

"Las rubias sólo me gustan con patatas"
El "sexy" mandamiento
Licencia para incordiar
Requiem por una furcia
Se busca rey en buen estado
Todos los ombligos son redondos
Yo soy fulana de tal
Operación Paquita
Amor se escribe sin hache. Novela casi cosmopolita
Aventuras estúpidas
La "tournée" de Dios
"El amor sólo dura 2000 metros"
Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes? Novela del donjuanismo. Precede un prólogo y un "Ensayo número 27.493 sobre don Juan"
Tadeo, el grecorromano
Una letra protestada y dos letras a la vista
"Los ladrones somos gente honrada",
Yo, García (una vida vulgar)
Cada Juan tiene su don
Dios le ampare, imbécil
Agua, aceite y gasolina y otras dos mezclas explosivas. VIII (Contiene: "Agua, aceite y gasolina", "Tú y yo somos tres" y "El pañuelo de la dama errante", precedidas de dos críticas de Alfredo Marqueríe y una del autor).

'Primer intermedio:Circunstancias en que se imaginó, se escribió y se estrenó Cuatro corazones con freno y marcha atrás'(pp. 11-39);
'Segundo intermedio: Circunstancias
en que se imaginó, se escribió y se estrenó Cario Monte en Monte Cario

"El libro del convaleciente (Inyecciones de alegría para hospitales y sanatorios)"
Diario de un niño tonto
Automentirografía
'Monotonerías'
Descargo de conciencia
Las palabras de la tribu
Autotomoribundia
Sinfonía en mí
Memorias: mi medio siglo se confiesa a medias
España ¡Qué país!
En la jaula de los leones (Memorias y crítica teatral)
El tiempo amarillo
Unos pocos amigos verdaderos
Cinelandia
Don Clorato de Potasa
Ensayos de crítica y amistad
Casi unas memorias
Una aventura americana. Españoles en Hollywood
Las armas y las letras. Literatura y guerra civil
Exceso de equipaje: Cuentos y cinco kilos más de cosas.
Dos farsas y una opereta



Jardiel Poncela, Edgar Neville, José López Rubio, Ramón Gómez de la Serna.
Jacinto Miquelarena, Antoniorrobles, Manuel Lázaro, y los dibujantes
K-HITO, Tono, Bagaría, Francisco López Rubio - o el mismo Tono
.

Añado: Álvaro de Laiglesia (aunque fué posterior, es de la misma calaña)


"Enrique Jardiel Poncela (1901-1952),gran renovador del humor en el
teatro y la novela, nos ha dejado referencias a sí mismo - además de en la
publicación de piezas dramáticas - en unas recopilaciones de textos cortos
y dispersos.8 En la dedicatoria del volumen, dirigida a su editor, Jardiel
prometía la publicación de unas memorias: "Le debía a usted, querido
Ruiz Castillo, una larga dedicatoria, y se la reservaba para estamparla al
frente del tomo de memorias titulado Sinfonía en mí, que deseo dar lo
más pronto posible a la imprenta para explicación y resumen de los
primeros cuarenta años de mi vida".

En esta otra generación del 27 hay un hecho destacado cual es el
contacto que algunos de sus componentes tuvieron con la meca del cine.
De la mano de Edgar Neville - amigo de Charles Chaplin - los españoles
(Jardiel Poncela, José López Rubio, etc.) entraron en Hollywood, al
principio de la década de los treinta, al iniciarse la era del cine hablado y
al necesitar los estudios rodar películas en español."

INSTITUTO CERVANTES
NUEVA YORK

19 sept 2007

PRIMEROs HAIKUs, SEPTIEMBREs LLOVIDOs, PERMANECIDOs. (O la Legión del Mono)

Primeros versos
de los eternos besos
de la sin hueso.

Lluvia de otoño
otoñalista vista,
la finalista.

Muda la vida,
trazaría en el miedo
la algaravía.

La bella canción
del fin del melocotón
cambio de estación.

Se quedó el melón
cambió la simple canción
del veranista.

Los ecos bellos
de los nuevos destellos
amor tranquilo.

Besado el eco
la piel oscurecida,
adormecida.

Oh! No llores más,
las flores de tu jardín
en la ventana.

Saliente risa,
ciruelas, higos, piña
comes colores.

Historias vivas
de sabores y flores
los quemadores.

De incienso verde
del África caliente
mordiendo vida.

Ausente, cansada,
por las cuentas pendientes,
en el púlpito de la balaustrada,
en busca de la esencia
de la permenanecia
de la ajada mente humana.

El futuro de la legión del mono
es la auténtica pasión
de no olvidar
ni el cambio de estación
del pasado de cada uno,
de la historia invisible
de la mano pequeña
sobre la que rueda infantil
el aro de la Historia Universal
que yace dentro de cada uno de nosotros.

Enfermedades de zombies,
la muerte en la vida,
los Altheimer con los yonquis.

MEMORIA:
limpia.
única.
encapsulada.
de cada vida
surge un hada.
Maniatada.