9 ago. 2011

El mar en mí



Sueños turquesas
de imágenes
de arenas blancas
de sedas azules

Sueños de cortos malteses azorados

Y la belleza
se abrió a mis ojos
y yo con ella
aflorada
asombrada
de haber estado tan ciega

La arena perfumada
se ciñó a mi cintura
viajante
actuando solitaria
para un público invisible
y ante mi ventana
mi mar de ojos imposibles
bailando con mis pies descalzos
bajo el humo de la pipa azul
del viejo y arrugado sabio

7 comentarios :

  1. El mar en ti obra milagros.
    Te sienta muy bien.

    De aquí un rato iré a verlo y le guiñaré un ojo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Durmiendo en la penumbra de las dunas, acunada y protegida, envite el mar la luna llena como una blanca sandía rellena de azucenas.

    Guíñale un ojo por mi al norte que yo en el sureste guiñaré sobre las mismas corrientes.

    Le diré al Kraken asustado que no tire de ti ni te arroje medusas, aunque es posible que te reconozca; no le gustan las corrientes cálidas de agosto, pues traen domingueros impúdicos, moteros acuáticos y gentes irrespetuosas con las mareas.

    Besos de atardeceres, de sobremesas, de aguas limpias y de intercambio de pareceres.

    ResponderEliminar
  3. No te preocupes.
    Yo lo trato bien.
    Me dejo mecer en su lomo y conectamos como si fuéramos uno.
    El futuro nos espera, así lo escribí hace tiempo:

    EL MAR Y YO.


    El mar y yo
    cerraremos el círculo
    cualquier día
    y volveré a su seno
    como el hijo pródigo
    que abraza a su padre.

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Umm
    del agua venimos
    y al agua vamos
    y entre agua y agua
    que bien nos lo pasamos jajaja

    Es nuestro pasado, presente y futuro

    Besos toro

    ResponderEliminar
  5. ¡Qué bonito poema...!Me encanta todo lo que habla del mar y lo magnifica.
    Un abrazo, Carmen

    ResponderEliminar
  6. TE DEBO

    Te debo miles de besos
    latidos enloquecidos
    y suspiros alborotados
    te debo la muerte del llanto
    la flor y la estrella
    el aire y el canto
    te debo que mataras el gris
    de mis días nublados
    te debo esa luz imposible
    que siempre aparece
    con tu nombre iluminado
    te debo el deseo
    el deseo más deseado
    cada vez que te pienso
    cada vez que te sueño
    cada vez que te extraño.

    ResponderEliminar
  7. No me debes nada
    curada deuda

    yace un pedazo de ti
    en mi corazón de la noche
    en los ojos
    en las ansias
    en el rojo derroche

    guardando cofres dorados
    de tipos encofrados
    vengo a acurrucarme a mi toro
    al calor del animal
    de piel dura y suspiro claro
    de tibios roces y zalameras
    ángel de la guarda
    de locos y de rameras

    Creo en ti
    torito guapo
    torito bueno
    que salga lo malo
    que entre tó güeno

    de sueños enardecidos
    de besos traviesos
    hartos de halagos
    de cumplidos

    en la esquina de la calle
    sueño tu nombre
    por las callejuelas

    Cuando vayas por la alameda
    grita mi nombre en silencio
    y te beberé por ti
    en mis labios por los tuyos
    una copa de vino
    derramado del grifo de mis venas
    calientes y suaves
    como tus alegres penas

    Un te debo tuyo
    es más que mucho

    ResponderEliminar