23 sept. 2018

CUENTO DE OTOÑO


Cierta mañana de otoño, un pescador y su único hijo se hacen a la mar para recoger sus redes. El tiempo es tranquilo, pero a medida que avanza la mañana se levanta un fuerte viento obligando a los hombres a regresar a puerto.

En el tumulto de golpeo de olas el motor se estropea, obligándoles a usar los remos para avanzar.
Progresan a duras penas, mientras que las desenfrenadas olas se agitan cada vez más. El hijo se va preocupando mientras el padre queda tranquilo y silencioso. El viento aumenta y parece que el remo no sirve de gran cosa.

De pronto el muchacho descubre a lo lejos una barca que viene hacia ellos y avisa a su padre.
El padre sin parar de remar contempla el horizonte y permanece silencioso.
Entre las atormentadas olas la embarcación se acrca rápidamente.
"Padre- aúlla el hijo- creo que esa barcucha va a chocar contra nosotros. ¡¡Viene en línea recta!! Parece que va a embestirnos y quien la maneja quiere llevarnos a pique, pues finge no mirar en nuestra dirección!!"
En ese momento el joven se incorpora y hace grandes gestos.
"Ese miserable marinero esta ahí tranquilamente tendido en su barca!. Su inconsciencia va a matarnos. ¡ Asesino! ¡ Criminal!" - aúlla con rabia.
Las dos embarcaciones siguen aproximándose. Justo antes del impacto el padre hace una diestra maniobra evitando la colisión tranquilamente.
"Te has fijado quién estaba en la barca?" - pregunto el padre a su hijo.
"Si" responde este.
"Lo que te ha parecido un hombre dormido no era más que un saco abandonado en el fondo de una barca a la deriva. Entonces, ¿contra quien te has enfadado?"

3 comentarios :

  1. En mitad de la tormenta no vale buscar culpables, enfadarse con el viento, o con imaginarios enemigos; sólo queda remar y prever movimientos que puedan salvar la vida de los tuyos. Las palabras, promesas, rabietas no sirven. Ten un objetivo bajo la tormenta, no pierdas energía luchando contra ella, acéptala y sobretodo no dejes de remar enfilando las olas con la limpieza de un cuchillo, observando de reojo la marea.

    Aunque hay una segunda lectura:
    La próxima vez antes de salir a por redes, aprende a observar mejor el cielo si te quieres dedicar a ello.

    Todo lo que aprendas es gratis, ligero y puede salvar situaciones comprometidas.

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  2. Y si era el hombre del saco?
    Eh, eh, eh...

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  3. Ahhhhh!! puede serr!! imagínate que faena!!

    xD

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