9.8.11

El mar en mí



Sueños turquesas
de imágenes
de arenas blancas
de sedas azules

Sueños de cortos malteses azorados

Y la belleza
se abrió a mis ojos
y yo con ella
aflorada
asombrada
de haber estado tan ciega

La arena perfumada
se ciñó a mi cintura
viajante
actuando solitaria
para un público invisible
y ante mi ventana
mi mar de ojos imposibles
bailando con mis pies descalzos
bajo el humo de la pipa azul
del viejo y arrugado sabio

5 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

El mar en ti obra milagros.
Te sienta muy bien.

De aquí un rato iré a verlo y le guiñaré un ojo.

Besos.

Almatina dijo...

Durmiendo en la penumbra de las dunas, acunada y protegida, envite el mar la luna llena como una blanca sandía rellena de azucenas.

Guíñale un ojo por mi al norte que yo en el sureste guiñaré sobre las mismas corrientes.

Le diré al Kraken asustado que no tire de ti ni te arroje medusas, aunque es posible que te reconozca; no le gustan las corrientes cálidas de agosto, pues traen domingueros impúdicos, moteros acuáticos y gentes irrespetuosas con las mareas.

Besos de atardeceres, de sobremesas, de aguas limpias y de intercambio de pareceres.

TORO SALVAJE dijo...

No te preocupes.
Yo lo trato bien.
Me dejo mecer en su lomo y conectamos como si fuéramos uno.
El futuro nos espera, así lo escribí hace tiempo:

EL MAR Y YO.


El mar y yo
cerraremos el círculo
cualquier día
y volveré a su seno
como el hijo pródigo
que abraza a su padre.

Besos.

Almatina dijo...

Umm
del agua venimos
y al agua vamos
y entre agua y agua
que bien nos lo pasamos jajaja

Es nuestro pasado, presente y futuro

Besos toro

Perlita dijo...

¡Qué bonito poema...!Me encanta todo lo que habla del mar y lo magnifica.
Un abrazo, Carmen